El primer vapor matriculado en Bilbao, lo hizo en mayo del año 1852 y lo compró D. Pedro Antonio de Errazquin en Baiona (Francia), con el nombre de JAVIER Nº 2, a D. Enrique Pauc, como socio de los Sres. “Pauc Hermanos”, quienes a su vez lo habían comprado en Burdeos, al Sr. F. X. de Ezpeleta y al capitán del vapor Sr. Picón, donde daba servicio de pasaje por el río Garona con el nombre de CLEMENCE ISAURE.

Con este nombre, CLEMECE ISAURE, había sido bautizado, con toda pompa, por el obispo de Toulouse, en el río Garona, en mayo del año 1843 (1)

En la compra, quedaba constancia de que sería por cuenta del Sr. Pauc el traslado de Baiona a Bilbao del vapor, después de una minuciosa revisión de su casco, caldera y máquina, en el astillero de Urt y en caso de que fuera necesaria alguna reparación, los gastos correrían por cuenta del vendedor. El vapor se pintó de nuevo y se le cambiaron telas y tapices.

Se matriculó en Bilbao para hacer el servicio de pasaje de Bilbao a Portugalete y, el Sr. Errazquin, le puso el nombre de IBAIZABAL. Además de los pasajeros que llevaba a su bordo, siempre se la veía subir y bajar la Ría con algunas lanchas a remolque.

Aunque la compra se hizo a nombre del Sr. Errazquin, los verdaderos propietarios, sumaban más de 25, entre compañías y particulares, todos del comercio de Bilbao, como Sres. Epalza e Hijos, Ybarra Mier y Cº, Luciano Urigüen, Joaquín Mazas, Etc.

D. Enrique Pauc se comprometía a llevar el vapor a Bilbao a primeros de mayo, quedando él como responsable del gobierno del buque, haciendo viajes de Bilbao a Portugalete, durante 15 o 20 días, hasta formar un capitán y un maquinista para sustituirle.

El barco era un gran lanchón o carroza de vapor, con dos cámaras, una a proa y otra a popa y la máquina en medio y, arqueaba 24 y ½ toneladas de 20 quintales (el quintal equivalía a 100 libras castellanas, 46 kilos, por lo cual la tonelada tenía 920 kilos). Su precio fue de 64.100 reales de vellón.

Tenía muy poco calado, lo que le hacía ideal para la navegación fluvial, sobre todo en Bilbao por el problema de los Churros, como llamaban a los altos fondos de canto s rodados que había en la Botica Vieja, pero este escaso calado, le hacía poco seguro para la navegación en mar abierta.

Al venir de Baiona, tuvo una avería a la altura de Lekeitio, que casi causa su naufragio, teniendo que entrar de arribada a dicho puerto, con el auxilio de lanchas pescadoras.

Hubo problemas al matricularlo en Bilbao, por cuestiones de aduanas, pero al final empezó a dar servicio entre las dos villas, Bilbao y Portugalete, los sábados y domingos y fiestas señaladas. El viaje costaba 4 reales en la cámara de popa y 3 en la de proa y tenía de duración algo más de una hora, frente a las 3 horas que invertían, en el mismo, las carrozas que lo hacían a la sirga y remo. (2

La verdadera duración de estos viajes era un tanto incierta, por las continuas averías en caldera y máquina, ya bastante trabajadas. Esto se traducía en tiempos de inactividad para su reparación y, fue causa de que la gente, con imaginación y cariño, le apodara MANUSAR (Manu el viejo).

Este apodo que se puso al vapor IBAIZABAL ha dado pie a que algunos articulistas consideraran que eran dos vapores diferentes.

Ni en la Escribanía de Marina de Bizkaia, ni en la Capitanía Marítima de Bilbao, hay registro de un vapor con el nombre de MANUSAR.

Queda claramente reflejado en el artículo del periódico “El Avisador Bilbaíno” del sábado 30 de abril de 1853.

Al mismo tiempo de la llegada de nuestro IBAIZABAL a Bilbao, se matriculó en Santander el vapor DUQUE DE LA CONQUISTA, que allí apodaban MALIAÑO. Hacía un viaje semanal de Santander a San Sebastián con escalas en Santoña, Castro Urdiales y Bilbao y, una vez de pasada la peligrosa barra, pensó su armador, que sería buena idea hacer una pequeña escala en Portugalete, para recoger pasaje y transportarlo a Bilbao y, a la vuelta hacer lo mismo y dejar el pasaje en Portugalete.

Como era una forma de buscarse la vida, haciendo la competencia a nuestro IBAIZABAL, la gente le apodo BISIMODU.

En junio de 1857, hay una reclamación de cantidades, por parte del maquinista del vapor, el francés, D. Eduardo Lubray a D. Joaquín de Mazarredo, por la cantidad de 1,500 reales de vellón, por la compostura del IBAIZABAL. Esto quiere decir que no había personal preparado en Bilbao para ejercer esta tarea (3).

En mayo de 1857 salió a subasta, adquiriéndolo D. Fructuoso José de Belloqui, vecino de Bilbao, quien solicita permiso para poner una caseta, para expedir los billetes y una farola en el embarcadero del vapor, cerca del jardín grande (4).

El 17 de julio de 1858 pasan la barra de Portugalete, para inscribirse en la matrícula de Bilbao, los vapores NERVION y VIZCANO MONTAÑES, el primero para dar el mismo servicio que el MANUSAR y el segundo para hacer viajes a Santander. En la noche del 24 de agosto de 1858, chocaron ambos vapores, el MANUSAR y el NERVION en Olabeaga, al parecer por ir el MANUSAR sin luces, quedando este en tan mal estado, que ocasionó su retirada.

Esto hizo que, su verde casco quedara arrumbado en algún lugar del río y olvidado por todos.

Notas de Prensa:

Periódico “La España” sábado 19 de marzo de 1853, página 1

Dice el “Boletín de Comercio de Bilbao” con fecha 14: El vapor IBAIZABAL hizo ayer su viaje de ensayo según lo teníamos anunciado. Salió a las seis de la mañana de su fondeadero de la Burga y llegó hasta Portugalete, regresando por la tarde hasta enfrente de la cárcel, en donde viró y fue a parar al referido fondeadero.

Parece que han quedado perfectamente compuestas sus calderas y que en los paseos que ayer dio por el Nervión no se han resentido en parte alguna, pudiendo asegurar, desde ahora, que su marcha es más rápida que la anterior.

El DUQUE DE LA CONQUISTA llego a Santander en mayo de 1852, hacía viajes a San Sebastián, Bilbao y Santoña; prácticamente le abanderaron al mismo tiempo que el IBAIZABAL en Bilbao

Periódico “El Avisador Bilbaíno” martes 26 de abril de 1853, página 3

El vapor IBAIZABAL en su paseo de Bilbao a Portugalete, la tarde del domingo último, demostró que ha de producir el efecto que su empresa se ha propuesto, dando a estas ganancias y proporcionando comodidad, prontitud y seguridad a los que deseen, durante la bella estación en que entramos, disfrutar de tanto grato paseo y del saludable aire del mar.

A las tres de dicha tarde partió del Arenal el IBAIZABAL llevando a bordo más de cien personas y con majestuosa marcha pasó al lado del montañés DUQUE DE LA CONQUISTA, que lo esperaba en San Agustín, lleno de pasajeros, para competir en la rapidez de la marcha. Al emparejar los dos vapores, la máquina del montañés empezó a funcionar y el buque a dar tales bandazos que hacían temer fueran a darse un baño en las aguas del Nervión, los que habían preferido al montañés al vizcaíno para su transporte a las orillas del mar.

Por fin pasó el susto y al llegar a Olabeaga avanzó el DUQUE DE LA CONQUISTA, haciendo alarde de sus fuerzas y despidiendo por su chimenea extraordinarias y espesísimas nubes de negro humo. No por eso se alertó el IBAIZABAL, pues impertérrito siguió su marcha sin aumentar o disminuir su brío con que la había emprendido, viendo impasible los esfuerzos que hacía su antagonista por adquirir una ventaja considerable.
Los esfuerzos del montañés fueron vanos, la ventaja que adquirió fue la de llegar al muelle de Portugalete ocho o diez minutos antes que el vizcaíno. Los pasajeros del primero empezaron a desembarcar al mismo tiempo que los del segundo, teniendo que hacerlo aquellos en lanchas y en medio de una nube de vapor, con más los envites de la lancha contra el buque, mientras los que habían legado en el IBAIZABAL, lo hacían cómodamente compadeciéndose del mal rato que pasaban sus convecinos.

Al regreso partieron casi á un mismo tiempo los dos vapores, pero el montañés, cual la mula de alquiler de la fábula empezó a correr como un desesperado, más al pasar el IBAIZABAL por Olabeaga, los pasajeros de este tuvieron el sentimiento de ver a los de aquel, que emprendían el viaje a Bilbao en el vapor de tierra, que los condujo al Arenal algún tiempo después de haber desembarcado los del IBAIZABAL.
Aconsejamos a los que por recreo den este paseo, prefieran hacerlo en el elegante y cómodo vapor que solo con tal objeto ha venido a nuestra ría, porque si bien tardarán algunos minutos más que en el que está destinado a mayores excursiones, disfrutarán doble por todos conceptos y se evitarán no pocos sustos.

No creemos ha llegado el IBAIZABAL, a la perfección de que es susceptible, pues aún se notan algunos abusos por corregir y se echan de menos varias mejoras que son de imperiosa necesidad.
Otro día nos ocuparemos detenida y formalmente de este asunto, que por muchos motivos merece la atención de los bilbaínos.

Periódico “El Avisador Bilbaíno” sábado 30 de abril de 1853

Remitido

Ya se aproxima el día de surcar las hermosas aguas del Nervión en el elegante y admirador IBAIZABAL; digo, en el MANU-SAR; esta es la denominación que últimamente le han caracterizado algunos habitantes de este pueblo; y no podemos menos de darles el parabién por haber imaginado y aplicado una palabra, con cuya significación se dan a conocer todas las propiedades y cualidades de que está adornado. No abrigamos ningún sentimiento ruin, solo somos amigos de decir la verdad, porque creemos que de este modo hacemos un servicio a todo el público en general.

Antes de que el excelentísimo MANU-SAR (le damos este nombre por su edad) diera principio al servicio dominical, oímos varias veces que le adornarían de caldera nueva y de todo lo demás que necesitare, para que los pasajeros fuesen y volviesen de este pueblo a Portugalete en las horas designadas; pero se ha visto con dolor, que el pobre viejo ha sido atacado de reumatismo; y bien sea por que le curan por el sistema hidroterápico o por otras causas que, nosotros al menos, lo ignoramos, le vemos muy a menudo que toda su sustancia despide por los intersticios, que debe tener su estómago; razón para que a este anciano se le deje descansar los pocos años que le restan de vida, reemplazándole con otro que ofrezca tan buenas o mejores comodidades y que no adolezca de tales achaques.

Alta es la presión que tiene, y todos saben de la preferencia que se da a los vapores cuyas máquinas son de baja presión, no es decir con esto que en esta ría conviene los que reúnan esta circunstancia, pues los hay también de media. No creemos que las personas a cuyo cargo está el excelentísimo, desconocen las ventajas que ellos y los viajeros reportarían con máquinas de esta última clase, pues además de tener una seguridad completa de no quedar en Portugalete o en otro sitio que tal vez pueda ser peor cuando más se desea llegar a casa, utilizarían los empresarios de una manera admirable, al mismo tiempo que dar a conocer a todos los forasteros el interés de nuestros habitantes de sobrepujar a todas las empresas de esta naturaleza.

Y a propósito de ventajas, si algunas jóvenes de servicio quisieran ver las hermosas olas del mar Cantábrico ¿podrían viajar en el IBAIZABAL seguras de cumplir las órdenes recibidas de sus amas, de retirarse a tal o cual hora? ¿No se podrá decir otro tanto de hijos de familia? ¿No hemos visto que un día de fiesta que, por carecer de alguna cosa indispensable, volvieron los pasajeros desde Portugalete, unos por tierra, y otros en él a cosa de las 9 de la noche, poniendo en cuidado a muchas madres de familia, y a esposas que aprecian, como es natural, muchísimo a sus caros maridos? Pues bien Sres. Empresarios, no dudamos que miraran ustedes por sus intereses y porque nos recreemos en nuestra ría los días que no son de trabajo, pues hasta hoy no podemos decir que los paseos dominicales nos han servido de recreo, porque nunca ha desaparecido de nuestra imaginación la fatal idea, que en todo el camino nos mortifica, de si será o no atacado nuestro MANU-SAR de alguna de sus muchas dolencias que le martirizan; así es que en adelante, nos abstendremos de montar en este caballo cuyo aspecto interior es tan pintoresco.

Cuando los días festivos (pues estos son los únicos que nosotros aprovechamos para olvidar nuestros pequeños disgustos), vemos en el Arenal un número considerable de personas, dispuestas unas a gozar desde el IBAIZABAL uno de los buenos panoramas de Europa, otras a presenciar la marcha majestuosa e imponente del viejo caballo, no podemos menos de recordar la poca aprensión de los viajeros, porque a no ser así, no olvidarían la rapidez con que le hacen caminar al pobre MANU-SAR después de cargarle con tanto peso.

El señor vapor DUQUE DE LA CONQUISTA (alias) BISI-MODU, se presentó el domingo pasado en nuestro Nervión, ofreciendo al público bilbaíno, buena eslora, bastante puntal, demasiado calado, poca manga, cámaras poco convenientes para la ría, si se comparan con las de nuestro venerable viejo, y máquina de baja presión. ¡DUQUE DE LA CONQUISTA Le llaman! ¿Si será porque su figura haya agradado a alguno que sea propenso a enamorarse? Tal vez sea por su color negro, pues ya hemos conocido en algunos archipiélagos de la Oceanía hombres que han admirado el color lustroso de una mujer negra y que después de una profunda admiración, han declarado, y sin rebozo alguno, que aquel lustre tan fino les ha conquistado; pues a no ser así no encontramos un motivo para preferir al montañés, a no ser por la seguridad de poder volver (hasta Olabeaga) a una hora señalada. El BISI-MODU marchó después de recoger las patacas de los alegres bilbaínos. Aquel se sostiene “conquistando” y cada vez que se presenta cerca de la Sendeja, se enfurece nuestro IBAIZABAL, presentándose en el Arenal como un arrogante joven, olvidando todos sus achaques, y como queriendo decir a la concurrencia inmensa que a su lado pasea: “venid, que aunque entre en la decrepitud, probareis mis bríos y mi aire marcial”; seguro que el BISI-MODU, a manera de algunos insulares, marchará a su puerto para no volver otra vez; pero esta arrogancia ya conocen los lectores que no proviene sino de una pequeña emulación que desaparece como el humo, sin durar nada más que un momento, a manera de aquellos que algo han valido, pero que por su edad les ha llegado el tiempo de la ineptitud.
Rogamos, pues, a los aficionados a esta clase de empresas, que nos proporcionen un vapor excelente en todos conceptos, pues el pedir otra cosa a nuestros habitantes, sería colocarlos en una escala que no les corresponde. Así huirán los que a cada momento varían de puerto, dejándonos gozar libremente y si exposición de que seamos “conquistados”, por ese arrogante mozo, que según algunos piensa presentarse ufano en las aguas de nuestro Nervión; así podremos “conquistarle” para que pase a su puerto, y haga una excursión a otro enamoradizo; pues no crea el Sr. Duque, que puede presentarnos en la ría el servicio que nos conviene.

Por complacer a la persona que nos ha remitido el precedente artículo, le hemos dado lugar en nuestras columnas, pues, aunque en algunos puntos estamos acordes con la opinión del que lo ha escrito, no creemos justo el epíteto que se da al elegante vapor vizcaíno, ni le juzgamos digno de que se le arrincone, esperamos mucho de él, pues hemos tenido ocasión de observar sus progresos.

“Tiempo quieren las cosas, y no se ganó Zamora en una hora”

Periódico “Irurac-Bat” sábado 9 de mayo de 1857

Vapor IBAIZABAL

El día 11 del corriente mes de mayo a las doce del mediodía, en la escribanía de marina sita en la calle del Correo, a voluntad de sus dueños se sacará a pública subasta, el vapor IBAIZABAL, surto en esta ría, con arreglo al inventario que se halla en la misma escribanía.

Periódico “La España” domingo 16 de agosto de 1857, página 1

El vapor MANUSAR, condujo el domingo una llena completa, pero experimentó un percance al desatracar de su muelle de Portugalete. La argolla del ancla tropezó con los bajos del vapor y haciéndosele una abertura se cargó de agua. Por la tarde se le achicó y si bien, no pudo el mismo día verificar su viaje periódico, prosiguió luego satisfaciendo con toda puntualidad como buen método su viaje diario.
Según el periódico “Villa de Bilbao” el VIZCAINO-MONTAÑES y el NERVION pasaron la barra procedente de Glasgow, donde habían sido construidos, el día 17 de julio de 1858, no fueron abanderados hasta febrero de 1859.

Periódico “La Discusión” martes 27 de junio de 1858, página 2

La navegación del vapor, ha tomado en Bilbao un vuelo rapidísimo: actualmente dispone de nueve buques de dicha clase, el RITA que hace su carrera periódica entre Bilbao y Liverpool, el TOGA, SIMEON Y BIDASOA, que la tienen establecida entre Baiona, San Sebastián, Bilbao, Santander, Gijón y La Coruña; el VIZCAINO MONTAÑES, el SANTANDER-BILBAO y el DUQUE DE LA CONQUISTA, que recorren el mar que separa a las dos capitales montañesa y vizcaína y el NERVION y MANUSAR, que sirven las necesidades de Bilbao y Portugalete.

Periódico “La Discusión” domingo 29 de agosto de 1858, página 2

Los vapores destinados a operar en el puerto de Bilbao están en desgracia. Nuestros lectores recordarán con espanto el desastre ocurrido al SANTANDER-BILBAO cerca de Santoña. En la noche del 23 chocaron el MANUSAR y el NERVION, de cuyo choque resultaron algunas averías el primero de estos buques; pero afortunadamente no hay que lamentar ninguna desgracia personal.

Periódico “Villa de Bilbao” miércoles 25 de agosto de 1858

Ayer a la una de la noche, chocaron los vapores de esta ría MANUZAR y NERVION causando alguna avería al primero. Es probable que este incidente le retire de su trabajoso servicio.

Periódico “La Época” martes 27 de agosto de 1861, página1

En un extenso artículo titulado “Portugalete” y firmado por “Adolfo” en fecha 14 de agosto de 1861, entre otras muchas cosas dice: Remotos parecen ya aquellos tiempos en que para recorrer las dos leguas que la separan de Bilbao (se refiera a la villa de Portugalete), era el único medio establecido, una carroza, lancha cubierta que empleaba tres horas en la travesía del río, si la marea y el viento contrarios y las repetidas estaciones de los que tiraban de la sirga, para tomar aliento y una copa, no alargaban aún más el viaje, todo lo cual no le impedía lucir con letras gordas el nombre de EL RELAMPAGO o LA VELOZ

…Y en fin hoy está ese vapor valiente, orgulloso y animación de estas márgenes (se refiere al NERVION), silba, se revuelve y agita sus paletas con arrogante estrepito. Su gloria ha eclipsado la de su predecesor ¡pobre IBAIZABAL! Quien se acuerda ya de él, si le han olvidado los muchachos que se burlaban de su verde vejez dándole el popular apodo de MANUSAR. Varado le hemos visto en un ángulo apartado del río, abandonado sin decoro, naufrago dentro del puerto, el más triste de los naufragios y su ruina nos ha oprimido el corazón.

Pobre IBAIZABAL tan largo y tan verde, tendido en la fangosa orilla.

Para el NERVION, vapor-pollo, lleno de vida y de esperanzas, son ahora aquellos triunfos. Ahí llega con gracia doblando la punta de la Venerita.

La compra del vapor de la Escribanía bilbaína, Registro de la Propiedad Mercantil de Vizcaya

Hay un cuadro de Manuel Losada, propiedad de la “Sociedad Bilbaína” que en alguna ocasión se ha titulado “El VOLADOR y el MANUSAR

Los autores del “Catálogo del Patrimonio de la Sociedad Bilbaína” en su página 106 comentan el cuadro de la siguiente manera:

Descripción: El remolcador VOLADOR chapoteando con grandes ruedas a su paso por el muelle de Ripa, cerca de la antigua isla de Uribitarte en dirección a Bilbao: A esa altura estaban los astilleros de Santiago Arana. Otro vapor de características idénticas e igualmente pintadas de azul y verde, que podría ser el MANUSAR o el ALGORTA, sigue la estela del primero, al fondo en lo alto la iglesia de San Vicente.

No puede ser el MANUSAR, ya que, como hemos visto, este vapor se encontraba abandonado en algún lugar de la ría en 1861 y el remolcador VOLADOR fue construido para su dueño, el Sr. Carranza a finales del año 1876.

Periódico “La Época” viernes 27 de agosto de 1858, página 4

El desventurado vapor MANUSAR ha experimentado, nos dicen de Bilbao, un percance que le ha dejado completamente aplastado.

Bajaba la ría el vapor NERVION y la subía el MANUSAR, cuando al llegar a Olaveaga y en frente de la casa del Sr. Ugarriza se dieron un beso, quedando el viejo vapor en un estado deplorable.

Parece que el MANUSAR al ver a su adversario tocó la campana para anunciar su llegada y paró la máquina, aunque, navegaba sin luz; por el contrario el NERVION la llevaba; y lo que pasó allí no lo podemos decir, solo sí que, esta mañana nos hemos sorprendido al ver al MANUSAR transformado de rostro y en estado tal que nos ha causado dolor; el pobre viejo probablemente pedirá su retiro.

Periódico “El Clamor Público” sábado 28 de agosto de 1858, página 3

Accidente Marítimo.

El vapor NERVION, chocó el día 24 en la ría de Bilbao con el MANUSAR, dejando a este en malísimo estado, pero sin que ocurriera desgracia alguna personal.

El mozo que, iba tocando la campana del MANUSAR, fue botado al agua al experimentar el choque del NERVION cuyas ruedas y casco pasaron por encima de él sin que afortunadamente le causara lesión alguna.

(1) Periódico “Le journal de Toulouse” miércoles 21 de mayo de 1843

(2) Archivo Histórico Provincial de Bizkaia

Escribanía de Marina

Notario Miguel de Orbeta año 1852

(3) Archivo Foral de Vizcaya

Fondo: Juzgado de Paz

Signatura: JCR 4472/120

D. Eduardo Lubray, de nación francesa y maquinista del vapor MANUSAR, provoca a juicio de conciliación a D. Joaquín de Mazarredo, de este comercio, sobre la paga de 1.500 reales de vellón procedentes de la compostura de dicho vapor.

Bilbao 9 de junio de 1857

(4) Archivo Foral de Vizcaya

Fondo: Archivo Municipal de Bilbao

Signatura: Bilbao segunda 0441/128

D. Fructuoso José de Belloqui, vecino y del comercio de la Villa de Bilbao, dice que habiendo adquirido el vapor IBAIZABAL, solicita permiso municipal para instalar una caseta para expedir billetes, en el embarcadero, cerca del jardín grande y una farola para alumbrar el mismo.

Bilbao 9 de junio de 1857