Puerto industrial

En el último tercio del siglo XIX la Ría se convirtió en un espacio industrial moderno, gracias a la explotación de las cercanas zonas mineras y a la incipiente industria siderúrgica y naval que empezaba a colmar la Ría de chimeneas, fábricas, grandes buques, trenes con vagones llenos de mineral y de carbón… y multitud de trabajadores y trabajadoras.
¿Qué es lo que motivó este despliegue?
Por supuesto, las cosas ocurren por muchos factores, pero en este caso hubo uno clave que lo cambió todo: la aparición del convertidor Bessemer.
El procedimiento Bessemer, creado en 1856 por el inglés Henry Bessemer, revolucionó la producción del acero en el ámbito industrial, logrando fabricar a gran escala un acero de gran calidad y resistencia con menos coste y en menos tiempo. El convertidor exigía un tipo de mineral que escaseaba en Inglaterra: el mineral no fosfórico, que, sólo podía encontrarse en abundancia en dos zonas de Europa: Suecia y Bizkaia. El mineral procedente de Bizkaia contaba con más ventajas puesto que era de gran calidad y de fácil extracción, por encontrarse en minas a cielo abierto. Además, las minas se encontraban cerca de la Ría y, por tanto, de los buques, y la mano de obra era barata.
Acondicionado el Puerto de Bilbao para el acceso y la carga de grandes buques, y construida la infraestructura necesaria para el transporte del mineral con los cargaderos, los planos inclinados, etc., comenzaron las exportaciones masivas del mineral hacia Europa y el auge industrial de la zona.

Cargaderos del Ferrocarril de Triano

La primera de las maquetas representa el Cargadero de vagones proyectado en 1879 por el ingeniero Guillermo Goitia; y la segunda, el cargadero de tranvía de baldes, proyectado en 1892 por el ingeniero Daniel de Meñaca. Del primero se construyeron 6 iguales y del segundo no consta que se llegase a construir.
A finales del s. XIX y comienzos del XX, el aumento de la exportación del mineral trajo consigo la construcción de nuevos sistemas de transporte y carga. El sistema tradicional de acarreo con bueyes y carretas no era suficiente. Se construyeron así más de 20 cargaderos a lo largo de la Ría, convirtiéndose junto a los ferrocarriles mineros, planos inclinados y tranvías aéreos, en los nuevos elementos característicos del entorno paisajístico de la cuenca minera y de la Ría.
El Ferrocarril minero de Triano, construido por la Diputación de Bizkaia en 1865, fue el primero de los trazados en Bizkaia para el transporte del mineral de hierro. Posteriormente, se construyeron otros ferrocarriles: el de Galdames y la Orconera, la de la Franco-Belga, El Regato, etc.
Los beneficios generados por la industria minera, así como por otros sectores, favorecieron el nacimiento de la moderna siderurgia vasca. La Ría, en su margen izquierda, fue testigo de un impresionante proceso de colonización industrial, con la fundación de las primeras empresas siderúrgicas: Santa Ana de Bolueta, Nuestra Señora del Carmen (luego Altos Hornos de Bilbao), San Francisco de Mudela y La Vizcaya. En 1902 Altos Hornos de Bilbao, La Vizcaya y La Iberia se unieron para crear Altos Hornos de Vizcaya, convirtiéndose en el buque insignia del proceso industrializador de Bizkaia y País Vasco.

Remolcador BILBAO

El modelo del remolcador de palas Bilbao fue construido por la Sección de Modelismo de la Comunidad del Museo, Itsaslagun, en 2010. Construida en Escocia en 1876, contaba con ruedas de paletas y doble chimenea. En 1889 fue adquirido por la Compañía Remolcadores del Cantábrico y rebautizado con el nombre de su nuevo puerto de registro. En 1903, fue convertido en yate y dos años más tarde, desaparecería en un viaje de Bilbao a Cádiz en la costa gallega.
A mediados del siglo XIX, con la aparición de los primeros buques a vapor de mayor tonelaje, llegan a Bilbao los primeros remolcadores a vapor provistos de enormes ruedas de pala. Hasta entonces, los servicios de remolque se realizaban con botes a remo que se utilizaban para la pesca u otras actividades en el entorno del Abra.
A partir de 1887, eliminados ya los efectos de la temida barra de arena gracias a la construcción del Muelle de Hierro de Portugalete se regulariza el tráfico en el puerto, se mejoran los fletes y aumenta considerablemente el volumen de las mercancías. Fue el primer paso para la transformación del Puerto de Bilbao en una instalación moderna. Obra del ingeniero y primer director de la Junta de Obras del Puerto, Evaristo Churruca, el Muelle de Hierro de Portugalete permitió aumentar la profundidad del canal y de la capacidad de carga de los buques.

Puente Bizkaia

Es la maqueta del Puente de Bizkaia, más conocido como el Puente Colgante o Puente de Portugalete. Si no lo has visitado aún, te aconsejo que lo hagas. Es espectacular y está a un paso de Bilbao.
Inaugurado en 1893, fue el primer puente transbordador de estructura metálica construido en el mundo. Diseñado por el arquitecto Alberto de Palacio, de su construcción se encargó el ingeniero francés Ferdinand Joseph Arnodin.
Surge como respuesta a la necesidad de unir los dos márgenes de la Ría, sin entorpecer la navegación y además permitir el paso de personas y vehículos entre Portugalete y Getxo. Compuesto por 4 torres de 61 m. de altura y un tablero de 160 m. de longitud y 45 de altura del que pende una barquilla, cuenta con nada menos que 400.000 remaches para unir la estructura metálica.
Aunque ha ido evolucionando y ha experimentado algunas transformaciones, su fisonomía no ha sido alterada. La barquilla móvil es el elemento que más ha cambiado. La original disponía de dos clases de pasajes separados por una red. Mientras que en primera disponían de bancos cubiertos, en segunda las personas debían compartir espacio con carruajes, mercancías y ganado.
En junio de 1937, durante la Guerra Civil, al igual que sucedió con los demás puentes de la Ría, fue dinamitado. Tras ser reconstruido por el ingeniero de caminos Juan José Aracil, el puente se reinauguró en junio de 1941, año en que precisamente se realiza esta maqueta por el alumnado de la Escuela de Aprendices de Altos Hornos de Vizcaya.
El Puente Bizkaia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006 y actualmente, permanece abierto las 24 horas, todos los días del año, ofreciendo servicio ininterrumpido diario a miles de personas.