El mar cantábrico, que baña nuestra costa con sus fuertes vientos y gran oleaje, reúne las condiciones perfectas para la práctica del surf. No obstante, habría que esperar hasta la década de 1960 para ver las primeras tablas en alguna de nuestras playas. Desde entonces la práctica del surf se ha expandido por toda la costa y hoy día, Bizkaia y todo el País Vasco es conocida internacionalmente por la calidad de sus olas y sus spots, campeonatos internacionales que se celebran en sus aguas, surfistas de renombre y por su industria local surfera, con grandes marcas de tablas y empresas de distribución.
Quienes comienzan a surfear en nuestras playas no formaban ningún grupo ni asociación, a menudo ni siquiera se conocían. Estas personas descubrieron el surf por distintos motivos, algunas se vieron motivadas por imágenes que habían visto en revistas o documentales, y otras, lo conocieron en distintos viajes y se sintieron inmediatamente atrapadas.
Estos paneles explican los orígenes del surf y nos presentan a algunas de las personas pioneras en la práctica de este deporte.
A comienzos de los años 70 arrancó en Euskadi una incipiente industria de surf alrededor de los primeros talleres de tablas. El primero en crear una marca de tablas para su comercialización, aunque ya se habían hecho algunas a pequeña escala, fue Patxi Oliden en Orio (Gipuzkoa), con sus Itxas Tresna en 1970. Su objetivo era dar respuesta a un precio accesible a la incipiente demanda existente en la costa del Cantábrico y que, hasta entonces, se cubría, principalmente, con tablas importadas de Francia a un precio de lujo. Aquí te presentamos una de estas tablas.
La siguiente tabla procede de California, es una HOBIE de 1958 y forma parte de la primera serie de tablas que integraron espuma de poliuretano en su fabricación, en sustitución de la madera de balsa con las que se fabricaban hasta entonces. Con ellas, comienza la era de la innovación en el uso de nuevos materiales en la fabricación de tablas de surf y que continúa actualmente.
Esta tercera tabla sirve para surfear olas grandes, TWIG SURFBOARDS, producida en Cape Town, Sudáfrica, en 2014. Fue diseñada por el tricampeón mundial Big Wave Tour, Grant “Twig” Baker, con la que ganó el campeonato internacional Punta Galea Challenge 2014/15, que se celebra en aguas bizkainas. Es una tabla mucho más pesada, más larga y de mayor volumen que las que se venían utilizando hasta entonces en Europa.
Otro de los elementos importantes para los y las surfistas de hoy son los trajes de neopreno con los que mantienen el calor corporal. Los dos aquí expuestos, son de la marca O’Neill creada por Jack O’Neill, leyenda de este deporte a quien se atribuye la invención del traje de neopreno para la práctica del surf.
La chaquetilla, de manga larga y sin cremallera que aquí presentamos, es de José Luis Elejoste, uno de los pioneros del surf en Euskadi y es el neopreno más antiguo que se conserva de los utilizados en nuestra costa. El traje que le acompaña es un O’Neill Animal de 1991 y supuso un salto clave en la industria de los trajes de neopreno, por la calidad de sus materiales, patrones, paneles y costuras.
La pieza más relevante de esta sección es “The Surf Riders of Hawaii”, el primer libro de surf de la historia. Este ejemplar, en concreto, perteneció al alavés Ignacio Arana, Cónsul de España en Hawaii, entre 1911 y 1914, quien, de regreso a Euskadi lo trajo consigo, así como dos tablas de surf, que tuvo que sacrificar durante la guerra civil para paliar el frío invernal de Araba.

